Somatizar

Se llama somatizar al resultado de transformar problemas psíquicos en síntomas orgánicos de manera involuntaria. Así como el agua que brota de un lugar se desplaza por el camino de menor resistencia, y se manifiesta a modo de humedad en sótanos y paredes alejadas del origen del líquido, así también los miedos y los resentimientos se pueden somatizar en otras partes del cuerpo a modo de un dolor, picazón o hinchazón. Si es castigado injustamente con frecuencia, puede somatizar el miedo o el resentimiento a manera de mareos o pérdida momentánea del conocimiento, para convertirse en víctima y tratar de evitar así los castigos. Si sus padres se insultan y amenazan con la separación, puede enfermar o aislarse para llamar la atención y mantenerlos unidos. El odio puede somatizarse y causar artritis, cáncer y problemas del colon. Abusos sexuales pueden generar quistes en los ovarios. También hemos visto casos de ataques de epilepsia causados por desarmonización psíquica debida a resentimientos, traumas sexuales y sentimientos de culpa, más que por desórdenes fisiológicos.

En todos estos casos la terapia regresiva es una herramienta muy útil, ya que permite averiguar y sanar fácilmente en una sola sesión las causas de los trastornos del paciente, cuando por los métodos tradicionales de la psicología y la psiquiatría se necesitarían muchas horas.

El hipotálamo junto con la glándula hipófisis controla el funcionamiento de la mayor parte de los procesos fisiológicos, como la temperatura del cuerpo, el metabolismo del agua, el apetito, el sueño, las funciones respiratorias y vasculares.
Es el centro donde se somatizan las emociones. Para ello segrega hormonas que viajan por el torrente sanguíneo llevando órdenes químicas para efectuar cada función orgánica. Y puesto que las sugestiones son procesadas por el cerebro y el hipotálamo, se puede comprender la sanación de enfermedades físicas y mentales si cambiamos de actitud mental, cuando perdonamos y convertimos nuestros pensamientos en positivos. La regresión es algo que se debe hacer cuando haya un motivo que lo justifique.
La persona debe presentar su caso y manifestar qué traumas, complejos, resentimientos, culpas, miedos exagerados o pesadillas le atormentan.

 

 A continuación se le sugiere que se siente o recueste en una posición cómoda, y se procede con la técnica de hipnosis que en ese momento el hipnoterapeuta elija. Para evitar las barreras que algunas personas ponen por causa de su ansiedad de lo que habrán de ver o sentir al ser hipnotizados, resulta práctico decirles inicialmente que sólo vamos a efectuar una experiencia psicológica para determinar su sensibilidad.

Cigaraotuso

Cigaraotuso Autor Tutor

Bodega de Esencias-Director-Tutor-Escritor-Editor

Deja una respuesta


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.